lunes, 25 de mayo de 2015

Historias en un taxi II

    Hoy me cuenta un taxista aquella vez que cogieron su taxi una abuela con su nieto. Le dijo al taxista que llevara a la abuela a tal punto que él iba a seguirlo con la moto.
      Se montó la abuela con alguna dificultad debido a sus más de 80 años y el taxista procedió a iniciar el viaje. Tomó la SE-30 porque era mucho más corto y más rápido. La abuela empezó a decir que por dónde le estaba tirando...que por ahí no era, que era por otro sitio, que por ahí nunca le habían llevado. ¿Y mi nieto, dónde está?...señora, su nieto nos está siguiendo en la moto.
      Que no lo veo ( toa asustaíta)...que sí señora, que viene detrás de nosotros. ¡Que no, que no...( mirando hacia atrás) que no lo veo, que no lo veo! Mire usted señora, está justo detrás nuestra, eche un vistazo y lo verá. Entonces la abuela quiso abrir la puerta izquierda que era donde estaba sentada y no la pudo abrir. Ya el taxista se asustó y le dijo: ¡Señora, como no se esté quieta vamos a tener un problema!...
      ¡Que no veo a mi nieto, que no lo veo,  que seguro  se ha quedado allí con los amigos tomando cervezas y me ha dejado sola aquí con usted, que me bajo, que me bajo!...Entonces... se echó hacia la derecha y abrió la puerta en medio de la autovía. El taxista como pudo se echó hacia el arcén y pudo frenar a tiempo a que la abuela no se tirara.
      Rápidamente llegó el nieto que realmente estaba pegado al taxi y dijo: ¿Qué pasa, qué pasa?, ¿que, qué pasa? - dijo el taxista-...su abuela que se ha querido  bajar porque decía que no venía usted...
     ¡Vaya tela con mi abuela, si es que no está muy bien de la cabeza la pobre!...bueno, dígame cuánto le debo. 
     Mire, no le voy a cobrar nada, pero eso sí, su abuela no se monta más en mi taxi. Y allí dejó a los dos en medio de la autovía, aunque ya estaban cerca del destino.
     El susto que se llevó el taxista aquel día fue tremendo, tal que se fue para su casa porque los nervios que tenía no le dejaban seguir trabajando.
     Y es lo que digo yo...son cosas que pasan.


                                                                                                                        Continuará...

lunes, 18 de mayo de 2015

Historias en un taxi

 
     Durante milenios la raza humana ha estado buscando la verdad y el grado más alto del conocimiento...hasta que llegó Wikipedia. Pero nos vamos a olvidar por un momento de todo lo que pueda ser  útil para llegar a alcanzar estos datos
    
     La verdadera sabiduría reside en los taxistas; es un conocimiento ilimitado; es como una universidad en constante evolución. Almacenan toda clase de información y luego la procesan. 
    
     El cerebro humano tiene una gran capacidad de memoria. (Aunque debo decir que la mía es selectiva y a veces inane. Muchas veces me sorprendo a mí mismo al recordar esos datos que luego no sirven para la vida cotidiana, solamente para alguna rara vez que se esté hablando algo al respecto). No es más válido el que posee un gran territorio sino el que tiene más parcelas. Y es como decía mi hermano Miguel: "Algunas personas que estudian y llegan a doctorarse en una materia, solamente ven lo que tienen  de frente, al igual que el caballo cuando le ponen las orejeras".


                                                                                             



 
     Una vez un taxista llevaba de pasajeros a un inglés y a un catalán. Cuando ellos hablaban lo hacían en inglés. Iban hablando de sus monumentos.
     
     El inglés.- Que si el palacio de Buckingham era muy ostentoso, muy ceremonioso, que si de una belleza incomparable, etc.
     
     El catalán.- Que si la sagrada familia es el monumento más visitado de España, que si Gaudí era el mejor arquitecto de la historia, etc.
     
     Mientras tanto el taxista enterándose de todo lo que hablaban en inglés...y casi que iban despreciando lo que estaban viendo. Y dio la casualidad que pasaban en esos momentos por el palacio de San Telmo (donde aquella dalia que cuidaba Sevilla...) y preguntaron al taxista qué era aquello, rápidamente con el ingenio que caracteriza al sevillano, les dijo: ¡No sé, esto no estaba aquí hace quince minutos!
    
     
      Y ya no hablaron más...


                                                                                                  


                                                                                                                           Continuará...


                                                                                                                                                                   

domingo, 26 de abril de 2015

Híspalis romanae est

 
                                 




      Si pensamos un poco en cómo fue aquella Sevilla antigua (la de los tranvías) o más antigua aún, aquella romana, aquella que los eruditos de la Historia la mira árabe, aquella que solo se robaban sábanas, aquella en la que en aquel tiempo solo había hambre y miseria para la mayoría de sus trescientos mil ciudadanos, quizás que no llegásemos a los cien mil habitantes dentro de la Sevilla propia, sin contar barriadas y suburbios. Una población pequeña, donde las tradiciones se conservaban.

     Pero también era una ciudad acogedora. Era difícil salir a la calle y no encontrarte con una cara conocida. Observando hábitos, costumbres y modales me recordaba a cualquier ciudad romana. Lo árabe y lo gótico me parecía superficial. Estaban a la vista en la arquitectura de catedrales y giraldas. Teníamos azoteas y alcantarillas, azulejos y almohadas. Pero a la hora de la verdad todos se comportaban como latinos. Todos somos béticos.

     Y cuando se levantaba un solar, no se encontraban columnas góticas, árabes o mozárabes. Sorprende que a tan poca profundidad, bajo un solar moderno, salgan a relucir arcos romanos. Y sorprende aún más que los eruditos de historia no le den importancia a este hecho. Es como si quisiéramos esconder nuestro origen, si este origen no es andalusí. Y así, con excepción de la muralla en la Macarena, ocultamos mármoles romanos en calles oscuras, columnas caídas y olvidadas.

     Fastidia enormemente, pues, la arrogancia de la Universidad. Yo no sé de lo que estoy hablando porque no tengo un diploma. "Esta cuestión es extremadamente compleja...", empiezan diciendo los historiadores porque no tienen ni puñetera idea de la verdadera historia sevillana. Pero tienen diplomas, estudian libros.

     Yo, por el contrario, voy al anfiteatro donde van a matar a seis toros y veo mujeres con mantilla y peinetas, como si fueran matronas de Itálica. Y veo hombres que aún usan brillantina. La emoción en las caras cuando salen los gladiadores y piden permiso al César. Los trajes de luces ya no están hechos de metal y cuero y el casco romano dio paso a la montera. Todo quedó simbólico, pero está a la vista.

     Levantan una piedra en la calle Céspedes y no sale un templo judío sino un escudo romano. Tiran la pared de una casa en la Puerta Carmona y no sale un retablo gótico sino un arco romano.

     Cambiaron nombres de calles y equivocadamente le atribuían los nombres antiguos a marqueses. No hubo tal Marqués de Luna. Señor historiador, si hubo tal marqués tomó el nombre de la calle y no al revés. Sol, Luna, Artemisa...

    Que no nos dé vergüenza de ser romanos. Luna suena mejor que Escuelas Pías, Betis mejor que Guadalquivir. Somos tan hispalenses como los de Huelva son onubenses. Y Sevilla no fue fundada por San Fernando ni por ninguna caja de ahorros...Heracles fundator.




                                                   Heracles me ediffico
                                                   Jvilio Cesar mecerco
                                                   demuros y tores altas
                                                   el rey sancto megano
                                                   con Garci Perez de Vargas




    
Resultado de imagen de Julio César y Hércules

sábado, 15 de noviembre de 2014

Érase una vez

  Érase una vez cuando sólo se necesitaba de voz y guitarra. Y es que la música necesita de instrumentos. Aparte del cajón peruano que es el más significativo para acompañar, también tenemos como instrumentos de percusión: Las tablas indias, darbuka, drum, caisa, hang y algunos otros auxiliares que se prestan a ello.

    En la flauta travesera y el saxo tenemos al gran Jorge Pardo al que Paco de Lucía fue el que lo introdujo en este mundo del flamenco, además de ser un gran jazzista.


  
    En el piano disfrutamos también con grandes intérpretes tales como: Arturo Pavón ( que fue el impulsor; el primero en incluir el piano al flamenco), Campuzano, José Romero,Chano Domínguez, Dorantes, Diego Amador y Pedro Ricardo Miño ( no se pierdan la bulería que interpreta con Anoushka Shankar tocando la cítara, otro instrumento más que se suma)
  

   
    Otro es el violín, que aunque tenga poca presencia en el flamenco aquí en nuestro país, sí lo tiene en los gitanos del Este e incluso más destacado que las voces.


    Hay intérpretes que renuevan el flamenco con música de otros países, jazz, andalusí,  pop, rock, blues... (Cigala, Lebrijano, Pata Negra, Ray Heredia, Ketama, El Barrio, tc). Nos traen nuevas formas; nuevos estilos; nuevas visiones. Y no importa cual sea la música que escuchemos, siempre que sea buena... que sintamos que el que la interpreta esté poniendo el alma. El duende es otra cosa, el duende es aquello que no se puede explicar, va más allá de toda imaginación. También tenemos la costumbre muy nuestra de admirar lo ajeno y despreciar lo cercano. Podemos y debemos valorar lo nuevo pero sin ignorar lo antiguo.





viernes, 3 de octubre de 2014

La Creación del Mundo

     Lod diose miraron ar Mundo y lo vieron frio y sinarma. "Hemop poblao ar Mundo cona nimalec que piensan pero no xitten"  dijo Prometeo. Y la Madre Magna reppondió: "Farta un poco de caló divino". Y Prometeo, sin mac consurta le regaló a lojombre un poco de Só.

     Pasaron muchom milenio y lojombre continuaban pensando pero aún no xittían. Er caló der fuego labían tomao literarmente y lusaban para cosaji nútile comor cociná y eleppantá nimale. Prometeo había fracasao. Levantó losoo hacia la durce cara de Cibeles: "Madre de Dió, ¿qué he hecho? Lojombre siguen trabaando, comiendi durmiendo. Sanor vidao de su origen y no saben de su dettino".

     Una sonrisa matenná inundó al Universo y la Madre de Dió eccribión lajet trella su primera revelación: "Te fuitte demasiao al Norte, donde tu primor Só no sonrie. Pero mira etta otra región que linda porun lao coner Medio de la Tierra y pore lotro con lal lágrima de Atlas. Mira también como besa a Áfrika y como Áfrika le devuerver beso. Loja bitanted detta región no necesitan der fuego porque ettán bajo lamparo der Só. La diosa Luna también les sonrie. Son lof favoritod de Dionisio. Et tierra de toros y caballos, de campo y vino. Etta el la raza divina. Hagámol la pué a nuettri magen y semejanza.

     Prometeo entendió, y baando de lo cielo le dijo al Hombre: "La Madre de Dió ha declarao a étta su región favorita. A cambio de tu etenna devoción hacia Ella, te traigun poco de caló de lod diose:

               El Entusiammo, paque te identifiquec conellos.
              
               La Simpatía, paque te identifiquec con lod demá jombre.
             
               La Pasión, paque vival la Vida.

    
     Dahora nadelante tienes arma y duende paque te diferencied de loja nimale. Canta, pues, rie, llora y bebe vino. Tu ered dersú. Luz divina que camina hacia lo cielo. ¡Anda, pues Luz!".

     Y el Hombre repitió con Alma: ¡Anda, Luz!
     Y Hércule le dijar Mundo que no era necesario ir majallá.









domingo, 20 de abril de 2014

La saeta

Difícil es encontrar un sevillano que no tenga algo de nazareno y más difícil es aún encontrarlo durante la semana santa de Sevilla. El corazón del sevillano, catalizado por el aroma del azahar, el incienso y la cera, precipita fervores y emociones raramente encontradas en otras partes del mundo. Es una semana que se vive 25 horas al día, terminando para la mayoría en el domingo de resurrección.

Paco Cruz ( amigo de la familia de siempre) lleva dentro permanentemente la semana santa; todos los días del año. Paco es un hombre que sigue la fe de Cristo. Sin proselitismos, predica con el ejemplo practicando viejas obras de caridad que muchos hemos olvidado. Paco visita a los enfermos y da de beber al sediento, entendiendo que no sólo de agua se siente sed. Y si sabemos de su bondad no es porque él la publica sino porque es imposible que sus obras pasen desapercibidas. Durante todo el año Paco va a su trabajo, a su negocio y luego va a las casas de los necesitados o personas solitarias a hacerles compañía.

Pero cuando llega semana santa sale del anonimato y con orgullo expone su fe públicamente.
Paco compone sus propias letras y una de ellas dice así:

            
                                          Capataz, ¡Cómo te tiemblan las manos
                                          cuando haces la llamá!
                                          sabiendo que es soberano,
                                          ar que vas a levantá,
                                          ¡Y pare de tó los gitanos!


Pero si las letras son bonitas, más impresionante aún es su estilo de cante. Difícil esto, en una ciudad donde tenemos saeteros consagrados. También los hay que en vez de cantar parecen que le estén riñendo a la virgen. Y es que el misticismo, la espontaneidad, el dolor y emociones de la saeta no pueden mejorarse con gritos y aspavientos profanos. La saeta debe salir de dentro; cantarse con el corazón, no con la garganta.

Hay concursos de saetas donde cantan agarraos a una silla o frente a una cámara. Aquellos que quieran ver la diferencia, no tienen más que ir un viernes santo a los gitanos.




jueves, 27 de febrero de 2014

Recordando a Paco...

Ahora todo el mundo busca en el cajón de los recuerdos y exhiben sus fotos con personajes famosos. En aquella época yo no le daba importancia al hecho, porque era uno de ellos. Las fotografías se las hacían los aficionados que venían a vernos. En estos momentos me pesa no tener una foto con Paco o con Camarón, el cual muchas veces que venía a Sevilla se quedaba en mi casa, que era la casa de mis padres, y que dormía en la misma habitación que yo y que al levantarse después de desayunar cogía mi guitarra y yo le tocaba o él mismo se acompañaba. Pero...¿Qué importancia tenía aquello?. Éramos jóvenes, ¿Unas fotos, para qué?.

Yo era el guitarrista del grupo los Bolecos (Matilde Coral, Rafael el negro y Farruco) íbamos de turné por Alemania, (también hicimos parte de Inglaterra y Austria) y el elenco no podía ser más espectacular: Adela la del chaqueta, Diego Pantoja, Mariquilla, la Campano, Paco Cepero, y entre otros (que ahora no recuerdo)...Camarón y Paco de Lucía.

Recuerdo que una vez estábamos en la peña flamenca Los Cabales en Frankfurt, Paco tocando y yo con la baba caida, sólo los dos...al cabo de media hora me dijo: ¡Toma, toca tú ahora! y yo le dije: ¿cómo voy a tocar después de ti? y él me dijo con esa sencillez que le caracterizaba: ¡De todo el mundo aprendo!...eso no se me olvidó nunca. También recuerdo cuando íbamos a actuar de un sitio a otro en el autobús, Camarón y Paco se sentaban detrás a ensayar su "Canastera" por rondeñas:



Ha de ser mi compañera.
Si me casara algún día,
ha de ser mi compañera,
por tó los cuatro costaos
gitanita y canastera
canastera, canastera.



Con esa "Fantasía", con esa "Fabulosa" y con ese "Duende", se nos fué la "Fuente", pero nos dejó el "Caudal" que "Entre dos aguas" "Sólo quería caminar" Se nos fué el "Zyryab" pero nos dejó sus "Cositas buenas".



Paco siempre estará con nosotros.

                                                                                                                     Rafael Mendiola

sábado, 8 de febrero de 2014

Letras flamencas

     El otro día me quedé meditando sobre la cantidad de personas dotadas con facultades poéticas. Resulta que la gran mayoría obvian la estética del lenguaje; la métrica es un mundo desconocido para ellos; ni medida ni nada de nada. Sólo les basta que sus "poesías" rimen con la palabra que en ese momento se les pasa por la cabeza, sin tener nada que ver una con la otra.
     Por desgracia, yo no tengo ese ARTE ( y digo arte con letras grandes porque así lo considero).
     Yo creo que para ser poeta hay que tener cualidad, sentimiento, visión y habilidad en la composición de los versos. Hay muchos "poetas" que escriben miles y miles de "poesías", pueden escribir unas diez al día. Sin embargo, los grandes poetas  nunca escribieron más allá de cien a lo largo de sus vidas.

     Pero lo que en realidad quería entrar era en la temática de cómo y quién construye las letras en el flamenco. Hay algunas que deberían ser dignas de estudio;  habría que hacer un análisis esquemático y estructurar en lo posible para que tengan coherencias. No sé si esto ya se ha hecho...
 
 Pasemos pues a analizar algunas de estas letras flamencas, aunque no creo que se llegue a conocer el porqué se escribieron así, más aún, que no hubiera nadie para corregirlas. Yo no osaría a hacerlo porque no soy lingüista.

                             
                                        Cai es una población
                                        que le gusta al forastero.
                                        Aquí no sirve alegría,
                                        lo que sirve es el dinero.

Aquí denoto cierta conveniencia hacia lo material;  interés de la llegada de forasteros a la ciudad con ánimo de lucro. El que escribió esta letra estuvo muy desacertado según mi parecer. Luego hubo alguien que dió en la diana y puso Cai donde hay que ponerlo; en lo más alto. Y cambió la letra...


                                                  Cai es una población
                                                  que le gusta al forastero
                                                  Porque se canta y se baila
                                                  con mucha gracia y salero.

   

En esta otra se puede observar de cómo el que la escribió no tenía mucho conocimiento del lenguaje:

                                                   
                                                  Las barandillas del puente
                                                  se meneaban cuando paso,
                                                  yo te quiero a ti solita,
                                                  a nadie le hago yo caso.



Y todo el mundo la canta así, a nadie se le ocurrió cambiar la forma verbal. Estos autores destruyen todos los conceptos que tenemos sobre la literatura.

Habrá muchísimas letras flamencas y no quiero hacerme pesado, quiero terminar con lo que más me caracteriza; el humor.
Me he acordado de una letra de villancicos que aunque no sea flamenco, ahí va para terminar este escrito:

                                                 A tu puerta hemos llegado
                                                 cuatrocientos en cuadrilla,
                                                 si quieres que te cantemos
                                                 saca cuatrocientas sillas.

Y ahora viene aquí el intríngulis... O era una venta o era un cine de verano, porque a ver quién tiene en su casa cuatrocientas sillas.


                                                                                                   Rafael  Mendiola


            
     

domingo, 8 de diciembre de 2013

La cultura gitana (4ª y última parte))



LA  INTEGRACIÓN




     La integración no debería aplicarse a culturas sino a comunidades o grupos sociales. En este sentido, deberíamos de definir a que grupos nos estamos refiriendo. No podemos hablar de los gitanos en general ya que los grupos que conforman la romipen o "gitanidad" se diferencian grandemente entre si. Un gitano o Romá de Yugoslavia es muy diferente a un gitano español. E incluso dentro de los gitanos españoles encontramos diferencias importantes, no solamente regionales sino de clases sociales.
     Desgraciadamente cuando se habla de gitanos, la imagen es siempre la misma: el gitano chabolista, analfabeto, la mujer pidiendo limosna con el niño a cuesta, el drogadicto, etc. De los 750.000 gitanos que hay en España, esa imagen solo representa a una minoría. Sin embargo es la más visible y la más destacada por los medios de comunicación de forma negativa. Los periódicos nunca dicen que dos payos robaron un coche. Pero nunca fallan en recalcar la etnia si se trata de gitanos. Y es así que cuando un gitano es bueno, entonces es un hombre bueno. Pero cuando es malo, entonces es un gitano.
     Hay que tener en cuenta que la gran mayoría de gitanos no son tan visibles. Trabajamos y vivimos como cualquier otra persona y solamente en nuestros principios vivimos nuestra gitanidad. Creo que en un sentido social estamos integrados. Pero, si lo que los payos quieren es que pensemos como ellos, entonces no es integración sino subordinación.
     En cuanto a la comunidad no gitana (paya), también encontramos diferencias culturales. Por ejemplo, un payo andaluz y un payo catalán.
     Es por eso que contestar a esta pregunta es prácticamente imposible a menos que seamos muy específicos y digamos: "Nos referimos al gitano ortodoxo, canastero, y a la sociedad paya de Cataluña". Porque si nos referimos a los gitanos andaluces sedentarios y a los payos andaluces, creo que hay una integración bastante cómoda, hasta el punto en que a veces no sabemos donde empieza lo andaluz y donde lo gitano.
     Teniendo en cuenta lo anterior y todas las excepciones lógicas, en general es difícil integrar dos grupos que vienen de culturas con filosofías opuestas. La cultura gitana la llamo "circular" (lo que en antropología seria "colectivista"). Es una cultura cerrada sobre si misma, centrada en la familia, tradiciones y costumbres. La comunidad, la familia, es más importante que el individuo.
     Por el contrario, una cultura "lineal" (individualista) se centra precisamente en el individuo. Lo más importante es el progreso tecnológico, el avance económico y la posición del individuo en la esfera social. Como ejemplo "par excellence" de cultura lineal tenemos a los EEUU.
     En España, dependiendo de la región, se ven trazos de ambas culturas,
siendo más colectivistas en el sur, más individualistas en el norte. Claro está que con múltiples excepciones.
     He aquí un ejemplo práctico de las diferencias entre culturas individualistas y colectivistas.
     Una señorita joven, soltera, profesional, ganando un sueldo bastante bueno, vive en un piso sola con su madre anciana aunque aún en buen estado de salud. Digamos que no tienen otros familiares. Como es natural, la joven ayuda a su madre en ciertas cosas como son llevarla al médico, sacarla de paseo de vez en cuando, etc. Pero por lo general la madre tiene sus amigas del barrio, sale por la mañana a hacer la compra, se reúne con ellas en la plaza, habla con los vecinos, etc.
     A la señorita le ofrecen un trabajo donde le pagan casi el doble de lo que gana actualmente y además de ser una promoción en su carrera, es un trabajo con más posibilidades de avance profesional.
     El problema es que este trabajo requiere mudarse a otra ciudad bastante lejos de la suya
     La señorita tiene dos opciones:
     1.- Dejar a la madre en una institución o asilo privado donde la atiendan bien y tenga todas sus necesidades cubiertas. La señorita vendría a visitarla tan a menudo como le fuera posible.
     2.- Llevarse a la madre con ella a la nueva ciudad donde seguirían viviendo juntas en el mismo piso o casa.
     Como persona individualista, la señorita piensa en si misma, en su avance profesional, en su carrera y en la mejoría económica. La madre queda relegada a segundo lugar. La primera opción la racionaliza y la excusa con eso de que pondría a la madre en un retiro de ancianos, privado, caro, donde estaría muy cómoda. Aparte de que la visitaría dos o tres veces al año y durante las vacaciones la llevaría a algún sitio.
     Ni que decir tiene que esto produciría un gran trauma a la madre, acostumbrada a vivir con su hija (único familiar), en su propia casa.
     Por eso la segunda opción parece ser mejor.
     La misma señorita, en el mismo caso, si fuera gitana o de otra cultura colectivista, no tiene ninguna opción más que rechazar el trabajo ya que su madre es más importante que todos los avances profesionales o económicos.
     Porque ni siquiera la segunda opción es valida ya que significaría sacar a la madre de un ambiente en la que se siente cómoda y acostumbrada, alejándola de todos sus amigos, etc. Está consciente que una mujer ya mayor no estaría a gusto en una ciudad nueva, donde no conoce a nadie, y "empatizando" con su madre, ni siquiera esta opción se le ocurre, ni siquiera se le pasa por la cabeza.
     Otra diferencia cultural es el concepto del tiempo. Los individualistas se rigen por "el reloj". Cada cosa tiene su tiempo. Los colectivistas se rigen por "acontecimientos".
     Por ejemplo, si un individualista esta trabajando y lo llaman para decirle que un familiar ha sido ingresado en un hospital, enseguida hará planes para ir a visitarlo después del trabajo o, dependiendo de la gravedad del asunto, al día siguiente, o esperará al fin de semana cuando tenga más tiempo libre.
     El gitano (colectivista) inmediatamente le pedirá permiso al jefe para salir del trabajo y visitar a su pariente. Dependiendo de la gravedad del asunto, puede darse el caso de que si el permiso se le niega, el gitano abandone el trabajo.
     Los que no conocen estas peculiaridades de la cultura gitana, podrían achacar esta conducta a una forma de ser irresponsable: Correr el riesgo de perder un trabajo por visitar a un pariente enfermo. Pero una vez más, hablamos de lo que en cada cultura se considera importante. En la gitana lo primero es la familia. Por tanto el gitano es responsable, solamente que su sentido de responsabilidad es diferente al del payo.
     La diferencia que tenemos en cuanto al concepto del tiempo se nota incluso en la forma de hablar. El payo, individualista (y por tanto muy puntual) diría con mucha formalidad: "Esto ocurrió en Junio del 1956."
     El gitano tiende a decir: "Esto paso en la casa de mi abuelo, cuando vivíamos en Utrera."
     La integración por tanto significaría cambiar toda una forma de sentir, pensar y vivir. Podemos imaginar, por los ejemplos dados, lo difícil que seria para el gitano trabajar y funcionar en un mundo regido por el reloj. Atenerse a un calendario rígido, ser puntual, etc.
     Por ejemplo, en sociedades individualistas, las reuniones de negocios se planean de antemano, con día y hora formal. Si la reunión es a las diez, todos llegan momentos antes de las diez. Si faltara alguien, se le espera por unos cinco o diez minutos y enseguida se procede con la reunión, estén o no estén todos.
     En las colectivistas, si la reunión es a las diez, no es raro que empiecen a llegar como media hora más tarde. Si falta alguien se le espera otra media hora. Es posible que lleguen las once y la reunión aun no haya empezado. Es posible que alguien mencione el hecho de que se esta haciendo tarde, que mejor se vayan a comer y se aplaza la reunión para otro día.
     El gitano estaría más cómodo con este último grupo. Por tanto, su integración tendrá más éxito conforme la sociedad sea más colectivista y menos individualista.
     No quiero decir con todo esto que el gitano no sea formal para el negocio. Simplemente que no se siente cómodo con las "formalidades". Puedo asegurar, sin embargo, que un médico gitano, si tiene que operar a las diez, estará operando a las diez y no a las diez y media. El truco esta en darle a cada cosa la importancia merecida y no más. Mientras para el individualista, todo parece ser de la misma importancia. Son muy burocráticos en sus pensamientos y conducta. Todo se lo toman demasiado en serio y por eso raramente sonríen.
     Para una integración del gitano en general tendríamos que examinar cuales valores son universales a la cultura y por tanto intocables y cuales otros son particulares y si pueden modificarse.
     Los valores universales de la Romipen, tales como el intenso amor y apego a la familia, el respeto a los mayores, la solidaridad, etc., no solamente son inmutables sino que son los cimientos de la cultura.
     Sin estos valores, no habría gitanidad.
     Aunque estemos generalizando, podemos decir que los catalanes tienen una cultura más individualista que los andaluces.
     Por tanto, una cultura colectivista como la es la gitana tendrá menos conflictos culturales con otra cultura colectivista como lo es la andaluza.
     Y de hecho está demostrado que de todas las regiones de España, el gitano está más aceptado en Andalucía y se nota un mayor grado de integración con la sociedad mayoritaria. También es cierto que es la región con el mayor numero de gitanos y quizás este ahí la clave: La convivencia, la familiaridad que tienen los payos andaluces con los gitanos andaluces, especialmente en pueblos y ciudades pequeñas, disminuye el recelo por ambas partes, promueve la simpatía mutua y por consiguiente el gitano es menos reacio a la integración.
     De todas formas, cuando hablamos de integraciones deberíamos de referirnos a integración laboral, escolar, etc., y no querer forzar al gitano a dejar de serlo. Eso ya lo intentaron desde los Reyes Católicos hasta Franco y si ellos y toda la Historia entremedio no pudieron cambiar el carácter del gitano, no creo que ahora, así porque si y porque algunos individuos paternalistas lo quieran, el gitano va a convertirse en payo.
     Lo que realmente necesitamos no es más integración, sino más igualdad de oportunidades.



                                                                                                               Miguel Mendiola



jueves, 5 de diciembre de 2013

La cultura gitana (3ªparte)



  El desempleo
 
   

     La pobreza y la ignorancia, catalizadas por la marginación social, producen un precipitado amargo del cual se derivan muchos otros problemas, entre ellos el del desempleo.
     Todos estos problemas se alimentan unos de los otros formando un círculo vicioso del cual es muy difícil salir. La situación es tan compleja que la única forma de analizarla adecuadamente es separando cuidadosamente todos los elementos.
     El problema del desempleo tiene que ser atacado en dos frentes: El de afuera, los obstáculos creados por la sociedad mayoritaria, y el de adentro, los creados por los propios gitanos.
     Estos últimos ni son tantos ni tan difíciles de resolver como nosotros mismos creemos. Sin embargo se usan más como excusa (por los racistas de turno) que aquellos más serios y permanentes creados por la sociedad dominante.
     El gitano marginado no está acostumbrado a trabajar en una fábrica con un horario rígido y teniendo que cumplir órdenes a cada momento. En este sentido, más individualista no se puede ser. Es una de esas contradicciones difíciles de explicar en la
cultura gitana.
     El gitano prefiere ser su propio jefe; tener su propio negocio, aunque ello signifique el sacrificar cierto bienestar económico o seguridad económica. Por un lado carece de la ambición del individualista; por el otro lado desea la independencia que precisamente ofrece el individualismo en su sentido más puro. Pero no es el momento oportuno para investigar más profundamente estas contradicciones. Nos interesa más, en este momento, el buscar soluciones a este grave problema del desempleo en la población
marginada del gitano.
     Y a pesar de esta actitud inicial de independencia que el gitano desea con respecto a cómo ganarse la vida, puede cambiarse si existen motivaciones más atractivas que las condiciones encontradas en una fábrica, por ejemplo.
     Habrá, sin dudas, algunos gitanos dispuestos a ser esclavos de un reloj y de una máquina, y a estos no se les debe de quitar ese derecho de trabajar en esas condiciones si así lo desean. Pero ¿por qué tenemos que mirar a puestos de trabajos que van en contra de la misma gitanidad, alma y espíritu del gitano?
     Si un gitano puede aprender el funcionamiento de una máquina moderna, también puede aprender el funcionamiento de una máquina fotográfica, por ejemplo.
     Hay oficios que sin ser tradicionalmente gitanos,  tienen algo común con la forma de ser del gitano. Un fotógrafo de bodas, bautizos y comuniones no tiene que adherirse a horas rígidas y rutinarias. Trabajar por su cuenta y en un trabajo donde hay cierta creatividad, son dos condiciones muy bien vistas por la mayoría de los gitanos.
     Esta sería una forma de integrar laboralmente al gitano marginado.
     Cuando las asociaciones gitanas diseñen talleres o cursos profesionales para ciertos grupos de gitanos, deberían de tener en cuenta estos factores. Cualquier trabajo de cara al público es preferible a uno rutinario, monótono, aburrido, poniendo ladrillos o apretando tornillos en una fábrica.
     Pero aún así, sean entrenados para carpinteros o vendedores o representantes de productos, no basta con decirles: ya eres carpintero. ¡A trabajar!
     El gitano no está acostumbrado a entrar en una oficina de personal y pedir trabajo. En sociedades circulares los miembros se ayudan unos a otros. Los trabajos se buscan a través de recomendaciones. Los miembros no saben de papeleo, de solicitudes, de entrevistas. Esto también hay que meterlo en el currículum.
     Si es posible acompañarlos a la entrevista se les acompaña. Los gitanos no van por los montes solos. Eso solo pasa en las poesías y en las películas baratas. Y no se pueda cambiar en una generación la mentalidad de toda una cultura, muy vieja, de muchos años de hacer las cosas de una forma y de pronto hacerlas de otra.
     Entendamos que a los gitanos no les gusta salir de su ambiente, entrar en el del payo, en oficinas y bancos, solos. Esa ayuda emocional también es necesaria.
     Son muchos detalles como estos los que hay que tener en cuenta a la hora de querer integrar laboralmente a un gitano, especialmente a uno marginado, a un mundo que le es totalmente extraño, que solo ha visto de lejos, al que no está acostumbrado.
    Hacerlo de otra forma es condenarlo al fracaso incluso antes de empezar.
   






                                                                                                           Miguel Mendiola